Crianza compartida y minimización de conflicto

On Behalf of | Sep 8, 2023 | Custodia y visitas, Divorcio |

El divorcio es un proceso que presenta muchos retos para las familias, y el impacto que tiene sobre los niños es profundo. Principalmente, el conflicto entre los padres antes, durante y después del divorcio puede tener efectos duraderos en el bienestar emocional y psicológico de los hijos al generar estrés y ansiedad.

Sin embargo, existen estrategias que los padres pueden utilizar para minimizar el conflicto y priorizar el bienestar de los hijos en este periodo.

Estrategias para minimizar conflictos

Reducir conflictos entre padres divorciados o separados es crucial para la estabilidad familiar (enlace en inglés). Enfocarse en las necesidades e intereses de los hijos es fundamental. Estas son algunas estrategias recomendadas para lograrlo:

  • Comunicación efectiva: Uno de los factores principales en la reducción de conflictos es la comunicación abierta y respetuosa entre los padres: desde mantener la calma hasta evitar las críticas. Tanto la madre como el padre deben procurar mantener un diálogo transparente de cooperación. Esto significa escuchar las preocupaciones del otro y trabajar juntos para encontrar soluciones.
  • Límites claros: Establecer límites claros es esencial. Los padres deben estar de acuerdo con horarios, derechos de visita y otras responsabilidades sin espacio para la ambigüedad o las interpretaciones incorrectas. Cuando ambas partes están alineadas, las disputas y los malentendidos no son tan frecuentes.
  • Utilizar soluciones alternativas: Cuando surge un conflicto, es importante encontrar una forma pacífica de resolverlo y evitar involucrar a los hijos en la disputa. La mediación puede jugar un papel significativo al facilitar discusiones productivas y puntos medios. Una tercera parte neutral puede ayudar a los padres a navegar desacuerdos y alcanzar soluciones que funcionen para todos.

Colaboración en las decisiones de crianza

La colaboración es clave para el éxito de la crianza compartida. Los padres deben priorizar las necesidades de los hijos y trabajar juntos para tomar decisiones importantes, como la educación, la religión y las actividades sociales de los hijos.

Mantener un enfoque cooperativo es vital para asegurar un ambiente estable y nutritivo para los niños y/o adolescentes, y puede impactar positivamente todas las áreas de su vida, desde sus calificaciones hasta su autoestima y capacidad para aceptar los cambios inevitables que surgen después de la separación de los padres.